Tengo 51 proyectos creados en Claude Cowork. Proyectos temáticos, proyectos por cliente, proyectos de investigación, proyectos personales. Esa estructura funciona bien para lo que fue pensada: cada chat vive en su proyecto, con sus instrucciones y sus documentos. Pero me había generado un problema pequeño, de esos que no bloquean nada y que sin embargo te hacen perder tiempo cada día.
Lo he resuelto con una función que Claude ha incorporado hace pocos días: añadir un chat a un grupo. Y lo he resuelto con un único grupo. En este artículo explico el problema, cómo lo uso y por qué creo que este tipo de herramientas importa más de lo que parece.
Qué problema tenía con 51 proyectos abiertos
No trabajo de forma lineal. No cojo un tema, lo termino y paso al siguiente. Me van surgiendo ideas, arranco un chat en un proyecto, lo dejo trabajando, abro otro en un cliente distinto, vuelvo a una investigación que tenía a medias. Es una forma de trabajar en paralelo que con la IA se ha intensificado.
Esto producía dos fallos concretos:
- Olvidaba chats abiertos con tareas interesantes. Un chat se quedaba trabajando en un proyecto, yo pasaba a otra cosa y, días después, descubría que había un resultado esperándome que nunca revisé.
- Sabía que había abierto una tarea, pero no la encontraba. Entre 51 proyectos de clientes y temas de todo tipo, localizar un chat concreto se convertía en una búsqueda manual.
El proyecto es una buena forma de organizar el contexto. No es una buena forma de organizar la atención. Eran dos necesidades distintas y yo solo tenía herramienta para una.
Qué son los grupos de chats en Claude
En la barra lateral de la aplicación de escritorio, desde el menú de cada chat, ahora aparece la opción de añadirlo a un grupo. Un grupo es una agrupación visual de chats en la barra lateral, independiente del proyecto al que pertenece cada chat.
Ese último matiz es lo que lo hace útil: añadir un chat a un grupo no lo saca de su proyecto. El chat sigue viviendo donde le corresponde, con su contexto, sus instrucciones y sus archivos. El grupo solo cambia dónde lo veo yo.
No sé exactamente qué usos ha previsto Anthropic para esta función. Imagino que la idea general es agrupar chats por tema o por cliente. Yo he hecho algo más simple.
El grupo Current: un único grupo para el trabajo en curso
He creado un solo grupo y lo he llamado Current. Las reglas son tres:
- Entra en Current todo chat al que sé que tengo que volver. Una tarea que se ha quedado trabajando, un borrador pendiente de revisión, una investigación a medias.
- No entran los chats de ida y vuelta. Hay chats en los que pido una tarea, Claude la resuelve al momento, recojo el resultado y lo cierro. Esos no necesitan seguimiento.
- Cuando termino un chat, lo quito de Current. El chat no desaparece ni se mueve: vuelve a estar solo en su proyecto, donde lo encontraré si algún día lo necesito.
El resultado es que Current funciona como una bandeja de entrada de trabajo vivo. Abro la aplicación, miro el grupo y veo exactamente qué tengo en marcha, sin recorrer 51 proyectos. Si un chat lleva demasiado tiempo en Current, es señal de que lo estoy aplazando y tengo que decidir qué hago con él.
Por qué un solo grupo y no uno por cliente
Duplicar la estructura de proyectos en grupos no me aportaría nada: ya tengo los proyectos para eso. Lo que me faltaba era una vista transversal de lo que está pendiente, y esa vista solo funciona si es única. En cuanto tenga cinco grupos, vuelvo a tener que decidir dónde mirar.
Quien venga de GTD reconocerá el patrón: es una lista de «en curso» separada del archivo de referencia. El proyecto es el archivo; Current es la lista de acciones abiertas.
Una reflexión: la IA estimula la generación de ideas
Hay algo detrás de este problema que me parece más interesante que la solución.
Mi forma de trabajar con varios frentes abiertos no es nueva, pero la IA la ha acelerado. Cuando tienes un compañero capaz de investigar, redactar, programar y analizar en paralelo contigo, el coste de arrancar una idea baja casi a cero. Y cuando arrancar una idea cuesta tan poco, empiezas a tener más ideas. Lo que vivo con Claude se parece a una tormenta de ideas continua: una conversación me lleva a otra, una tarea me sugiere un proyecto, un resultado me abre una línea que no había previsto.
Esto es una observación personal, no un dato medido. Pero mi impresión es que el potencial de trabajo que da la IA no solo ejecuta ideas: estimula la facultad de tenerlas, de pensar y de desarrollar. El cuello de botella deja de ser la ejecución y pasa a ser la atención. Por eso una función tan sencilla como agrupar chats me ha resultado tan útil: no me ayuda a hacer más, me ayuda a no perder lo que ya he empezado.
Si te interesa cómo integro la IA en mi trabajo diario, lo tengo explicado en mi página de referencia sobre Inteligencia Artificial. Y si quieres entender qué es Claude y por qué es la herramienta que uso como base, está en Qué es Claude: la IA de Anthropic explicada sin humo. La forma en que organizo cada proyecto por dentro la explico en Cómo organizar un proyecto en Claude Cowork.
Preguntas frecuentes
¿Añadir un chat a un grupo lo saca de su proyecto?
No. El chat sigue perteneciendo a su proyecto, con sus instrucciones y archivos. El grupo es solo una forma de verlo agrupado en la barra lateral. Al quitarlo del grupo, el chat sigue en su proyecto sin ningún cambio.
¿Cuántos grupos conviene crear?
Depende del uso. Para seguir el trabajo en curso, mi recomendación es uno solo. Varios grupos reproducen la organización de los proyectos y obligan otra vez a decidir dónde mirar.
¿Qué chats deben ir al grupo?
Los que requieren que vuelvas: tareas que se quedan trabajando, borradores pendientes de revisión, investigaciones a medias. Los chats que se resuelven en el momento no necesitan entrar.


