Anthropic ha lanzado Despacho (Dispatch, en inglés), una función del Agente de Inteligencia Artificial. Claude Cowork, que permite dar instrucciones a Claude desde el móvil para que las ejecute en tu ordenador de escritorio. La he configurado en mi propio entorno —un PC headless encendido 24/7 al que solo accedía por Escritorio Remoto— y este es el proceso real, con sus tropiezos y soluciones.
Despacho, Envíos y Dispatch: tres nombres, una función
Primera advertencia para no perderse: en la aplicación Claude Desktop la función aparece como «Despacho» en la barra lateral de Cowork; en la app móvil la pestaña se llama «Envíos», aunque dentro la cabecera muestra «Dispatch»; y en la documentación oficial siempre es Dispatch. Si buscas un nombre en el sitio equivocado, no encontrarás nada.
Qué es Despacho
Es una conversación continua sincronizada entre móvil y escritorio. Dictas o escribes una tarea desde el teléfono y Claude la ejecuta en tu ordenador, con acceso a archivos locales, conectores e incluso a tus aplicaciones. Requiere plan Pro o Max (está en beta), Claude Desktop y la app móvil actualizados con la misma cuenta, y el equipo despierto con la aplicación abierta.
Configuración en el escritorio
En Claude Desktop, pestaña Cowork, entra en «Despacho» y sigue el asistente. Activa «Mantener este equipo activo» —si el PC se suspende, la tarea se detiene— y decide qué acceso concedes: archivos, navegador y control del ordenador.
Aquí encontré el primer fallo de la beta: al activar el control del ordenador en Windows, aparecen solicitudes de permisos de «Accesibilidad» y «Grabación de pantalla» que son de macOS. El botón intenta abrir un vínculo x-apple.systempreferences y Windows ofrece buscar una aplicación en la Microsoft Store. Solución: ignorar el diálogo, finalizar la configuración y reiniciar la aplicación. Tras el reinicio, el ajuste quedó verificado.
El móvil y el despliegue gradual
Segunda lección: la función se activa por oleadas y de forma independiente en cada dispositivo. Mi escritorio tenía Despacho operativo, pero la app del móvil no mostraba la pestaña. Forcé cierres, reinicié el teléfono, cerré sesión: nada. Unas horas después, «Envíos» apareció sola en el menú lateral, sin tocar nada. Paciencia.
La prueba de voz
Con la pestaña activa, dicté por voz una tarea simple: crear un archivo Markdown en una carpeta del PC. El ordenador empezó a trabajar, pidió permiso de acceso —lo aprobé desde el propio móvil— y completó el encargo, corrigiendo incluso una ruta errónea que le indiqué. Por fin puedo hablarle a un ordenador que solo veía por RDP.
Tareas en proyectos concretos
No hace falta navegar por la interfaz: basta nombrar el proyecto en la instrucción («En el proyecto X, prepara tal informe») y Despacho crea una sesión dentro de ese proyecto de Cowork, heredando sus instrucciones, contexto y memoria.
Producto en beta con aristas, sí. Pero dictar desde el teléfono y que un equipo headless ejecute, hace un año sonaba a ciencia ficción.



