El 16 de septiembre de 2026 Anthropic anunció que Claude Chat y Claude Cowork dejan de ser dos productos separados. Ya no hay que elegir un modo antes de escribir: pides lo que necesitas en cualquier conversación y es Claude quien decide si responde con un par de líneas o si arranca una tarea larga que busca en la web, lee archivos, ejecuta código y devuelve documentos terminados. El cambio llega por fases a los planes Pro y Max en web, escritorio y móvil, y más adelante al resto.
Claude Cowork and chat are merging into one Claude.
Ask a quick question or hand over a report, and Claude takes it from there, even after you close your laptop. If something’s unclear, Claude asks—you keep the final say.
Rolling out to Pro and Max over the next few weeks. pic.twitter.com/87HC2lUjxG
— Claude (@claudeai) September 16, 2026
Una sola lista de proyectos
La consecuencia más visible para quien, como yo, trabajaba con proyectos en los dos entornos es que ahora aparecen todos en una lista única, sin etiqueta que indique de dónde vienen. Un proyecto tiene instrucciones, tareas programadas, contexto y memoria propia, y funciona igual desde el navegador que desde la aplicación de escritorio.
Aquí conviene un matiz que la documentación oficial deja claro: no todos los proyectos viven en la nube. Los creados desde cero o importados de un proyecto de Chat se guardan en la cuenta y se pueden retomar desde cualquier dispositivo. Los creados a partir de una carpeta existente del ordenador se quedan en ese ordenador. La diferencia no se ve en la lista, así que hay que recordarla.
Carpetas locales como contexto opcional
El modelo que se consolida es este: el proyecto es un contenedor en la nube al que, si quieres, le vinculas una carpeta local. Esa carpeta se lee y se escribe solo cuando Claude Desktop está abierto en la máquina donde está. Si lanzas la tarea desde el móvil o desde el navegador de otro equipo, el proyecto se abre y la memoria está ahí, pero la carpeta no.
Las carpetas a las que Cowork tenía acceso siguen listadas en los ajustes de escritorio, y el directorio donde guardaba su trabajo también. Lo que no pasa a la nube es la memoria generada por tareas que se ejecutaron únicamente en local: se queda con esas tareas.
Lanzar tareas desde cualquier sitio
Antes había que abrir Cowork para delegar trabajo. Ahora una tarea se inicia desde el navegador, el escritorio o el teléfono, y sigue ejecutándose en la nube aunque cierres el portátil. La única excepción son las tareas que necesitan archivos o aplicaciones del ordenador: esas requieren Desktop abierto.
Otro detalle práctico: las instrucciones globales de Cowork se han fusionado con las preferencias generales de Chat en Ajustes > General. Vale la pena revisar el resultado, porque es el punto donde la migración puede dejar duplicados.
Qué implica
Para quien delega trabajo a la IA, la simplificación es real: un solo sitio, una sola memoria por proyecto y ninguna decisión previa sobre dónde encaja cada encargo. El coste es que la frontera entre nube y ordenador, antes explícita en la interfaz, ahora hay que tenerla en la cabeza. Mi recomendación es documentar en cada proyecto dónde está su carpeta y qué máquina debe estar encendida para que las tareas locales funcionen.



